Juntas y sin miedo (Manifiesto CNT Santander 2026)

Todas juntas. Valientes. Sin miedo. Llenando las calles con la cabeza alta y el corazón latiendo en un mismo sentir. Un latir, de color morado y negro, que abandera la lucha de todas las mujeres por una sociedad más justa, por aquello que a nadie parece importarle.

Llenaremos las calles contra el fascismo, contra la precariedad laboral, contra las desigualdades y la discriminación que sufren nuestras hermanas trans, contra la homofobia y el racismo, por una vivienda digna para todas, en contra de la violencia sexual y del uso de tecnologías para vejar y maltratarnos, en contra del abuso infantil y del daño irreparable que deja en el corazón.

Este 8M es un día de memoria, de rabia y de lucha. Un día para recordar que nuestros derechos de mujer trabajadora no fueron regalos del poder, sino conquistas arrancadas a un sistema que nos quiere dóciles, explotadas y calladas. Un día para recordar que ni perdonamos ni olvidamos la lucha pasada de nuestras ancestras, ni la de las obreras reprimidas brutalmente en fábricas textiles, ni la de nuestras milicianas y rebeldes que fundaron “Mujeres Libres” para demostrar que La Revolución será FEMINISTA o NO SERÁ.

Nuestro feminismo es anticapitalista y acabaremos con el patriarcado porque es la columna vertebral de un sistema podrido. Nuestro feminismo es antiautoritario, antimilitar y antiracista, y nos dejaremos la voz reivindicando. Nuestro feminismo es transfeminista, porque abrazamos todas las identidades.

Este 8M la sociedad mundial nos necesita insurrectas, cabreadas y con sangre ferviente para alzarnos contra el fascismo que amenaza con quedarse nuestras calles. Nos quieren sumisas, sin identidad y dependientes, en el hogar y de rodillas, para que no elevemos la conciencia de clase, para que no molestemos, para que no plantemos semillas y abramos mentes. Desean que se reviertan nuestros derechos ganados con sudor y lágrimas de las que hoy ya no están, de las que están y no pueden alzar la voz, de las que seguirán caminando y gritando hasta que les falle el aliento. Nosotras les daremos guerra.

Este 8M debemos incendiar corazones, encender la chispa de esa lucha que permanece dormida pero que aún late, debemos prender la luz de la militancia conjunta y colectiva, de la solidaridad combativa, de la toma de espacios a compartir. Debemos crear redes de apoyo frente al abandono institucional, autodefensa conjunta frente a la violencia, desobediencia y huelga frente a la explotación, porque todas unidas somos mucho más poderosas y brillantes, lo sabemos, y los de arriba también lo saben. Por eso nos quieren solas, individualizadas, sin caminar juntas y sin sostenernos de la mano en los momentos difíciles.

Este 8M vamos a gritar en contra de la precariedad laboral, en contra de la discriminación del colectivo LGTBIQ+, de las personas trans y los sentires sin ataduras, porque aún hoy tienen miedo de levantar la voz, de mostrarse tal cual son en el mundo laboral, de expresar su identidad por miedo al rechazo en entrevistas de trabajo, al acoso y la violencia. Vamos a gritar por unos salarios dignos y una verdadera calidad de vida para todas que nos permitan vivir y no sobrevivir, por la igualdad real y efectiva. No solo acabaremos con los techos de cristal y con el suelo pegajoso que nos impide alcanzar nuestras metas, vamos a derribar el edificio entero. No queremos igualdad en la miseria: queremos justicia, autonomía y una vida que merezca la pena.

Este 8M nos vamos a desgarrar las gargantas y lucharemos en contra de la violencia sexual. ¡BASTA YA! Por todas las mujeres que fueron, son y serán víctimas de la violencia de género, de agresiones y violaciones, de la trata de personas y la prostitución forzada, y por las que lo son cada día de la lacra machista, a las que no se cree, a las que no se escucha con humanidad, a las que no se protege, a las que no se ayuda desde la empatía. Por las que deben sufrir las nuevas tecnologías usadas para exponer sus cuerpos, su vulnerabilidad y su derecho a ejercer una sexualidad libre. La violencia sexual digital está cobrando cada vez más fuerza, el acoso y la violencia entre adolescentes y jóvenes se dispara, y juntas debemos crecernos, formarnos, educar en nuevas masculinidades y actuar con prontitud antes de que sea demasiado tarde.

Este 8M nos vamos a dejar la piel en dar visibilidad al abuso infantil. Cada día crecen los casos en nuestros país de la violencia ejercida de mano de personas que deberían cuidar y proteger a los pequeños y pequeñas frente al mundo, como familiares, parejas de sus progenitorxs.  ¡BASTA YA!

Guerras, genocidios, exterminio de pueblos, aniquilación por poder, violencia y más violencia. Quieren que nos acostumbremos y que cedamos. Pero no vamos a dar ni un solo paso atrás.

La falta de humanidad está creciendo cada hora en este sistema capitalista y patriarcal al que la palabra feminismo les aterra tanto que la quieren erradicar, nos quieren sumisas, calladas, temblando de pánico, y la respuesta debe ser unánime: ¡TODAS A UNA!

JUNTAS. EMPODERADAS. FUERTES. REVOLUCIONARIAS. Por las que están, por las que ya no están, por las que permanecen en silencio, por las que sostienen el mundo y las quieren invisibles, por nosotras, por todas.

Este 8M las calles serán más nuestras que nunca. Caminaremos con la cabeza alta, el alma henchida de orgullo y la sangre ferviente. Sin mirar atrás.

El sistema nos quiere en silencio. Les daremos gritos rebeldes y ecos duraderos.

Que arda la indiferencia.

Que tiemble el patriarcado.

Que florezca la solidaridad.

Ni un paso atrás.

Ni una muerte más.

¡Basta ya!

¡TODAS A UNA! JUNTAS. LIBRES. FUERTES. REVOLUCIONARIAS.

ORGANIZADAS-JUNTAS-DIVERSAS. ¡HASTA DESBORDAR SU MUNDO!

¡Nos vemos en las calles!

¡Salud y Libertad!