No solo de atender a conflictos sindicales y políticos vivimos les anarcosindicalistas. Por eso hoy queremos presentaros Piedra, papel y molotov, una revista digital político-sociocultural, con base en Cantabria y con personas colaboradoras de muchas partes más, autogestionada, colectiva y horizontal, sin ánimo de lucro.
Se declaran «abiertamente antifascistas, antirracistas, feministas», nacidas «para incendiar corazones y crear un poco de luz en medio de la oscuridad, el odio, la violencia generalizada y el crecimiento del fascismo», así que, hoy por hoy proyectos como este no son necesarios, son esenciales para ocupar espacio público, simbólico, y desalojar de nuestro clima vital los ladridos fascistas.
Según su editorial, además, nacieron «para no callar, para que la sangre de nuestras antepasadas sirva para algo» y con voluntad de hacer de altavoces a quienes «no pueden hablar, a las que están cansadas y a las que silenciaron».
Creemos que merece la pena leer, mes a mes, este proyecto capitaneado por la creadora cántabra Rebeca Bañuelos, de cuya pluma, original y comprometida, ya han salido novelas como Susurros en Sachsenhauen o Kintsukuroi entre otras.
Por eso, os dejamos aquí el ejemplar en formato flip de «Enero anárquico», primer número de 2026 de este zine cargado de literatura, amor y pensamiento libertario. ¿Se puede pedir más?
