El acceso a una vivienda digna lleva años siendo uno de los principales problemas socioeconómicos de España y en particular en Cantabria con la masificación turística y el encarecimiento de vida.
Para muchas familias, jóvenes y personas trabajadoras, independizarse, encontrar un alquiler asumible y/o poder comprar una vivienda se ha convertido en una carrera de obstáculos en la que los salarios no avanzan al mismo ritmo que los precios desorbitados de alquileres, hipotecas y de la cesta de la compra.
En Cantabria, el precio del alquiler se ha situado en septiembre un 5,4% más que un año antes. El porcentaje destinado al alquiler y/o al pago de las hipotecas variables cada vez es más alto, tanto que las familias deben desembolsar casi la totalidad de sus salarios, sin poder asumir los costes de vivir (facturas, compra de productos alimenticios y básicos de higiene, ropa, etc.).
Por eso, lo ocurrido ayer en el Congreso tiene una importancia que va mucho más allá de una votación parlamentaria. Que hayan tumbado dos RD-ley sobre vivienda nos evidencia con más fuerza que nunca lo que ya sabíamos: a la política de nuestro país no les importa el pueblo, jamás lo ha hecho, solo quieren seguir manteniendo sus propios privilegios.
Han dicho NO a las medidas que incluían la ampliación de la oferta de vivienda asequible, el reforzar la protección frente a desahucios, el limitar adquisiciones de vivienda por parte de fondos buitre, los alquileres temporales y por habitaciones, el establecimiento de determinadas medidas fiscales, el garantizar la estabilidad de los contratos de alquiler ampliando las posibilidades de prórroga y aumentando los plazos de preaviso.
La clase política ha demostrado lo que es.
¡Ahora nos toca demostrar como sociedad quiénes somos nosotras!
La marea de reivindicación surgida tras el desahucio de Mari Carmen seguirá en pie. Hemos conseguido que Mari Carmen regrese a su casa, les hemos obligado a que se sienten y redacten dos Reales Decreto-Ley en menos de una semana cuando llevaban 8 años sin hacerlo.
¡Ahora tenemos que seguir! ¡Con más fuerza y más rabia que nunca! No nos tienen suficiente miedo cuando votan en contra de una necesidad básica como es el derecho a la vivienda digna para todas las personas.
¡Nos están ahogando! Es tiempo de despertar, de romper las cadenas, tomar las calles, habitar los espacios que nos corresponden por derecho y dejar que la rabia arda en acción directa organizada y en voces que jamás podrán controlar.
La vivienda es un derecho no un lujo ni un privilegio como nos quieren hacer creer.
Desde CNT Santander apoyamos la manifestación promovida por el Sindicato de Vivienda de Cantabria, hacemos una llamada a la unión, a la reunión, a las conversaciones entre la clase trabajadora y os esperamos a las 12:00h en Delegación de Gobierno.
En todas las acampadas de las plazas de España y la de Porticada de Santander, seguiremos gritando y reclamando por la necesidad de una vivienda digna y asequible para todas las personas, incluidas aquellas con los salarios más bajos, hablaremos de proteger a las familias y a las personas en situación más vulnerable y seguiremos luchando para tener un futuro en nuestra tierra. Y lo haremos entre todas juntas, de forma asamblearia, dando voz a todos los corazones que quieran unirse a nosotras, cantando, compartiendo momentos inolvidables.
Ellos nos quieres solas e individualizadas y se van a encontrar una marea de unión y fraternidad, porque el colectivismo es nuestra esencia.La historia nos ha demostrado que cuando caminamos todas a una: somos imparables.
¡Por el derecho de todas las personas a tener un hogar donde vivir dignamente!
¡Ni más personas sin casa, ni más casas sin personas!
¡La vivienda es nuestra prioridad y vamos a luchar por ella!
Salud!
