Al momento de escribir estas palabras, son 12 personas trabajadoras muertas en accidentes laborales en Cantabria en lo que llevamos de 2026.
Recientemente, en este mes de septiembre, han perdido la vida dos trabajadores de una subcontrata de la empresa de residuos y aguas MARE y un trabajador de Dafer Carretillas al que se le cayó una saca de 1.200 kilos de sepiolita encima. De este último, los medios de comunicación principales de la región ni siquiera se han hecho eco hasta días después. Como si unas noticias fueran más relevantes que otras, dependiendo de la empresa en la que se trabaje, tratándose de pérdida de vidas humanas.
Como sindicato, llevamos tiempo advirtiendo en nuestras redes sociales que estamos ante una situación muy preocupante y que no vemos que desde las instituciones se estén poniendo las herramientas necesarias para que las tasas de accidentes, mortales o no, dejen de subir. Porque la realidad nos muestra que siguen in crescendo.
No nos vale con que Inspección de Trabajo haga lo que tiene que hacer y estudie las causas que provocaron el accidente e intente esclarecer los hechos, sino que hay que implementar estrategias para que los accidentes no sucedan, hacer estudios relevantes que den toda la información posible y tomar medidas, con urgencia. Desde los centros de trabajo.
Desde CNT Santander, como sindicato de clase, lamentamos esta terrible situación porque es algo que nos lástima profundamente y nos preocupa mucho, porque un empleo no puede costar la vida, porque la clase trabajadora ha de realizar su labor en condiciones dignas y regresar a su casa tras cada jornada.
La realidad es que como muestran los informes del ICASST, desde el día 1 del mes de enero al 31 del mes de agosto, constan 4.820 accidentes con baja, de los cuales 9 resultaron accidentes mortales (más los tres que han sucedido en septiembre y que aún no aparecen en estas estadísticas), y 4.291 sin baja.
Por este motivo, desde el GT de Comunicación de CNT Santander comenzamos nuestra propia CAMPAÑA DE PREVENCIÓN DE LA SINIESTRALIDAD LABORAL, poniendo nuestro granito de arena en la protesta, en la reivindicación y sobre todo en la visibilización de la alta siniestralidad y la necesaria prevención de riesgos laborales.
Nuestro objetivo es que las personas trabajadoras afiliadas a nuestro sindicato puedan expresarse libremente y darnos a conocer su situación en el día a día en sus empresas, por lo que realizaremos una encuesta de seguridad laboral y llevaremos a cabo un estudio posterior con informes para intentar esclarecer las causas.
Así mismo, pondremos a disposición de todas las personas que lleguen a nuestras RRSS: contenido interesante para que conozcan sus derechos en materia de prevención y pongan el foco en la seguridad laboral, en aquello que se pierde por la rutina, las prisas y los ritmos elevados de producción.
Creemos que acercar la prevención de riesgos laborales a las personas trabajadoras es nuestra obligación como organización, para intentar minimizar en lo posible, en lo que está en nuestras manos, que las estadísticas de accidentes con baja, sin baja y mortales sigan ascendiendo de manera vertiginosa.
Pero ante todo, reivindicaremos que las instituciones y las empresas destinen más presupuesto a la seguridad laboral de la clase trabajadora, haciéndolo de manera preventiva, no tras sufrir un accidente grave o mortal. Son ellos, como marca la normativa de la Ley 31/1995 de PRL, quienes deben poner a disposición todos los medios necesarios para proteger la seguridad y la salud de las personas trabajadoras a su cargo.
Como personas que conocemos de cerca el trabajo de prevención nos consta que todavía hay muchas empresas en Cantabria que no dan el valor que se merece a la prevención, que no poseen una cultura preventiva real y efectiva instalada en sus empresas y, también, por desgracia, que muchas personas trabajadoras ven en la prevención solo algo tedioso que no les apetece aprender y/o burocracia inservible que les fastidia la jornada, en muchos casos.
En PRL no basta con cumplir la normativa en el papel, cada departamento tiene que poner de su parte para mantener la correcta seguridad, tiene que ser parte indivisible del ecosistema de las empresas y estar en el ADN de cada persona. Una persona trabajadora al que no le importe la prevención, bien por desconocimiento o por hartazgo, es una persona que está yendo en contra de sus propios intereses.
La prevención es un asunto serio: cuando trabajar te cuesta tu vida, cuando la precariedad mata, no hay que mirar hacia otro lado.
Trabajando todas juntas, sensibilizando, formando e informando, quizá conseguiremos solucionar un poco de este caos al que nos enfrentamos y que está destruyendo demasiadas familias.
¡Que el trabajo no quite más vidas!
Por Rebeca Bañuelos.
